Que vuestro bebé no gatee todavía no significa que algo vaya mal. Algunos bebés se arrastran, se desplazan sentados o pasan a ponerse de pie. Lo más útil es mirar cómo explora, si utiliza ambos lados y si cada semana va encontrando nuevas formas de moverse.

En pocas palabras: el gateo es una experiencia muy rica, pero no es una prueba que todos los bebés deban superar de la misma manera. Podéis ofrecerle oportunidades de movimiento y observar cómo responde.

Qué podéis probar hoy

No necesitáis una sesión larga ni materiales especiales. Elegid una o dos ideas y repetidlas cuando el bebé esté descansado y con ganas de jugar.

Idea 1

Un juguete un poco más allá

Colocad un objeto que le guste cerca, pero no directamente en sus manos. Dadle tiempo para girar, alargar un brazo o buscar una forma propia de acercarse.

Idea 2

Jugar frente a frente

Poneos en el suelo a su altura. Vuestra cara, vuestra voz y un espejo seguro suelen motivar más que llenar la alfombra de juguetes.

Idea 3

Pequeños obstáculos

Una toalla enrollada o un cojín firme y bajo puede invitarle a apoyar las manos, cambiar el peso y descubrir apoyos nuevos.

Idea 4

Entrar y salir de sentado

En vez de colocarle siempre sentado, ayudadle a llevar una mano al suelo y a girar el cuerpo para alcanzar un juguete a un lado.

Idea 5

Ropa cómoda y pies libres

En un suelo seguro, la ropa flexible y los pies descalzos permiten sentir mejor el apoyo y empujar con más facilidad.

Qué merece la pena observar

Más que contar días o comparar con otros bebés, fijaos en la variedad. Son pistas útiles para entender su forma de moverse:

  • Si gira y alcanza objetos hacia ambos lados.
  • Si cambia de postura o intenta hacerlo por iniciativa propia.
  • Si apoya las dos manos y reparte el peso de forma parecida.
  • Si su interés por explorar y desplazarse va aumentando.
  • Si una misma postura o un mismo lado parecen limitarle siempre.

El objetivo no es “conseguir que gatee”

Buscamos que tenga opciones para explorar con comodidad y confianza. Si se desplaza de otra manera, esa estrategia también aporta información. Una valoración individual permite ver qué apoyos ya tiene, qué transición le cuesta y qué pequeño cambio puede encajar en vuestra rutina.

Conviene consultar si pierde habilidades, muestra dolor, rechaza de forma persistente apoyar un brazo o una pierna, o la asimetría limita su exploración.

¿Queréis saber qué le ayudaría a vuestro bebé en concreto?

En una valoración a domicilio observo cómo se mueve en su entorno y os dejo pautas sencillas para practicar jugando, sin convertir el día en una tabla de ejercicios.

Preguntas frecuentes

¿Todos los bebés tienen que gatear?

No todos utilizan el gateo clásico. Lo importante es que exploren, progresen y dispongan de estrategias variadas para desplazarse y cambiar de postura.

¿Debo colocarle a cuatro patas?

Podéis ofrecerle la postura durante unos segundos y convertirla en juego, pero sin mantenerle a la fuerza. Suele ser más útil facilitar el camino para que llegue por sí mismo.

¿Cuánto tiempo practicamos?

Unos minutos agradables varias veces al día suelen ser más útiles que una práctica larga. Para cuando veas cansancio o frustración y volved a intentarlo en otro momento.

Revisión profesional: Francisco Rodríguez del Cerro · Fisioterapeuta pediátrico · Colegiado 2188 CL-M · Revisado el 3 de agosto de 2026 · 4 min de lectura


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